Bourita aboga por mandatos de mantenimiento de la paz acordes con las evoluciones sobre el terreno

En la apertura de la 2ª Conferencia Ministerial sobre el Mantenimiento de la Paz en un Entorno Francófono, Bourita recordó que la celebración de esta conferencia en Marruecos refleja el profundo compromiso del Reino con los valores de paz, cooperación y solidaridad internacional, de conformidad con las Altas Orientaciones de Su Majestad el Rey Mohammed VI, que Dios le asista.
En este sentido, Bourita subrayó que las operaciones de mantenimiento de la paz deben basarse en mandatos realistas, alcanzables, jerarquizados y respaldados por estrategias políticas claramente definidas y evaluadas regularmente. Consideró que es preferible perseguir objetivos menos ambiciosos pero efectivamente alcanzados, antes que mantener promesas irrealistas e incumplidas.
El ministro señaló que esta conferencia se celebra en un momento estratégico para el mantenimiento de la paz, en un contexto marcado por la persistencia de divisiones políticas en el seno del Consejo de Seguridad, la evolución de la naturaleza de los conflictos y la creciente presión sobre los recursos disponibles.
Asimismo, advirtió sobre un escenario de operaciones cada vez más hostil, caracterizado por amenazas asimétricas y ataques de grupos armados no estatales y movimientos separatistas con vínculos comprobados con organizaciones terroristas que atacan a los cascos azules, e hizo un llamamiento a una política de tolerancia cero frente a los crímenes cometidos contra el personal de mantenimiento de la paz.
Ante estos desafíos, Bourita consideró que el debate no debe centrarse en mantener el statu quo o abandonar este mecanismo, sino en la reforma necesaria de este instrumento esencial del multilateralismo, con el fin de hacerlo más flexible, más eficaz y mejor adaptado a las realidades del terreno.
También insistió en que las operaciones de mantenimiento de la paz deben seguir siendo instrumentos temporales al servicio de una solución política duradera, y no sustituir la voluntad política de las partes. Desde esta perspectiva, el cierre de una misión debe poder contemplarse como un escenario plausible cuando la evolución del proceso político y las condiciones sobre el terreno lo permitan.
Por otra parte, Bourita destacó la experiencia singular de Marruecos en materia de mantenimiento de la paz, recordando la participación ininterrumpida del Reino desde 1960, el despliegue de más de 100.000 cascos azules marroquíes hasta la fecha, así como la presencia actual de cerca de 1.340 militares marroquíes, principalmente en el seno de la MINUSCA en la República Centroafricana y de la MONUSCO en la República Democrática del Congo.
Esta contribución, indicó, otorga a Marruecos una legitimidad particular para participar en los debates sobre la reforma de las operaciones de mantenimiento de la paz, en favor de un enfoque más eficaz, más seguro y más arraigado en las necesidades de las poblaciones locales.
Además, el ministro hizo un llamamiento a la comunidad francófona para transformar su peso operativo en una verdadera influencia política y doctrinal, señalando que el espacio francófono alberga cerca de dos tercios de las misiones de mantenimiento de la paz en curso y moviliza aproximadamente el 60% del presupuesto de la ONU destinado a este sector, mientras que su contribución en efectivos sigue estando por debajo de su potencial.
En esta perspectiva, Bourita instó a desarrollar una visión francófona común sobre el mantenimiento y la consolidación de la paz, reforzar las capacidades humanas francófonas, consolidar la arquitectura de formación y promover la interoperabilidad entre los contingentes francófonos.
Finalmente, reafirmó la disposición de Marruecos a contribuir a este esfuerzo colectivo, especialmente a través de su Centro de Formación de Excelencia para el Mantenimiento de la Paz de Benslimane, al tiempo que pidió consolidar la Conferencia Ministerial sobre el Mantenimiento de la Paz en Entorno Francófono como un marco político de orientación e impulso con periodicidad anual o bianual.




