El ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y marroquíes residentes en el extranjero, Sr. Nasser Bourita, se reunió, el jueves en Rabat, con el secretario de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Cooperación Internacional del Reino de Camboya, Sr. Sun Sovanna.

En esta ocasión, Sovanna felicitó a Marruecos por la organización de la 2.ª Conferencia Ministerial sobre el Mantenimiento de la Paz en el Entorno Francófono.
Durante esta reunión, los dos responsables trataron también la celebración de la 20.ª Cumbre de la Francofonía, que tendrá lugar en Phnom Penh, Camboya, en noviembre de 2026.
El encuentro permitió asimismo reafirmar la excelencia de las relaciones bilaterales, marcadas por el respeto, la estima y el apoyo recíproco, y que se vieron fuertemente reforzadas tras la firma de un comunicado conjunto multidimensional durante la reunión por videoconferencia celebrada el 21 de octubre pasado entre Sr. Bourita y su homólogo camboyano Prak Sokhonn.
En este comunicado conjunto, Camboya expresó su apoyo al Plan marroquí de autonomía y a la soberanía y la integridad territorial del Reino. «Al congratularse por los esfuerzos de Marruecos para alcanzar una solución política negociada de este diferendo regional mediante el Plan de autonomía presentado por Marruecos en 2007, S.E. Prak Sokhonn reiteró el pleno apoyo de Camboya a la soberanía y a la integridad territorial del Reino de Marruecos», se leía en el comunicado conjunto.
Además, Camboya había elogiado los esfuerzos serios, realistas y creíbles de Marruecos para poner fin a este diferendo regional y expresó su pleno apoyo a los esfuerzos emprendidos por el secretario general de la ONU y su Enviado Personal para el Sáhara, que se ajustan a los parámetros de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad sobre esta cuestión
Marcando su apego inquebrantable a los valores y principios de paz, los dos países habían subrayado, en este comunicado, su rechazo a todas las agendas separatistas destinadas a atentar contra la soberanía y la integridad territorial de los Estados miembros de las Naciones Unidas, precisando que las amenazas que plantean las entidades separatistas para la seguridad política y la estabilidad en muchas regiones son tan graves como las que plantean los terroristas y los grupos extremistas.




