Departamento de Estado de EE.UU.: Washington reafirma la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara y atribuye a Argelia una responsabilidad directa en el conflicto

ALDAR/ Meryem Hafiani
Los Estados Unidos han reafirmado una vez más su postura constante sobre la cuestión del Sáhara marroquí, a través de una publicación oficial del Departamento de Estado en su cuenta de X en francés. Washington confirmó explícitamente su reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre sus provincias del Sur, subrayando que el plan de autonomía propuesto por Rabat constituye “la única base” para una solución justa y duradera a este diferendo regional.

La publicación señala: “Como lo afirmó claramente el secretario de Estado Rubio, Estados Unidos reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara, apoya el plan de autonomía como único fundamento para una solución justa y duradera, y llama a las partes a reanudar sin demora las negociaciones con el fin de alcanzar una solución consensuada que aporte prosperidad, paz y estabilidad a la región.”
El uso del término “las partes” en lugar de “las dos partes” tiene un profundo significado político. No se trata de un detalle casual, sino de un reconocimiento explícito por parte de la administración estadounidense de la responsabilidad directa de Argelia en el conflicto, en contraste con lo que la diplomacia argelina ha intentado promover durante años.
En el mismo marco, el subsecretario de Estado estadounidense, Landau, mantuvo un encuentro con el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, durante el cual se reafirmó la solidez de la asociación estratégica que une a Rabat y Washington, al tiempo que se exploraron nuevas perspectivas de cooperación política y económica. El responsable estadounidense también anunció el apoyo de su país a las empresas norteamericanas interesadas en invertir en Marruecos, incluidas sus provincias del Sur, lo que constituye un paso práctico para consolidar la posición estadounidense tanto en el plano político como económico.
Esta renovada afirmación por parte de Washington no solo destaca el reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara, sino que también envía un mensaje claro a Argelia, al considerarla como un actor central en el conflicto. Se suma así a la creciente dinámica internacional en apoyo de la iniciativa de autonomía, vista como una solución realista y pragmática, en consonancia con los requisitos de la estabilidad regional y la legalidad internacional.




