Nador West Med: una nueva apuesta estratégica que redefine el mapa del poder económico y energético de Marruecos
Nador West Med: una nueva apuesta estratégica que redefine el mapa del poder económico y energético de Marruecos

ALDAR/ Meryem Hafiani
El proyecto del puerto Nador West Med entra en su fase decisiva, dejando de ser un simple macroproyecto de infraestructuras para convertirse en una auténtica palanca estratégica que refleja la profundidad de la visión real orientada a la construcción de una economía nacional integrada, abierta al mundo y firme en la defensa de sus apuestas soberanas. Durante una reunión de trabajo presidida por Su Majestad el Rey Mohammed VI en el Palacio Real de Casablanca, se pasó revista a las últimas etapas de ejecución de este proyecto llamado a erigirse en un nuevo polo clave del sistema portuario marroquí.
Los datos que enmarcan el proyecto indican que el puerto se prepara para entrar en su fase operativa en el último trimestre de 2026, en coherencia con las opciones estratégicas del Reino destinadas a reforzar su integración en las cadenas de valor globales, diversificar sus salidas logísticas e industriales y consolidar su posición como hub regional del comercio y la energía. Tras la experiencia pionera del puerto Tánger Med, Nador West Med viene a consagrar una lógica de complementariedad y no de competencia, dentro de un sistema portuario nacional multipolar, capaz de adaptarse a las rápidas transformaciones del comercio internacional.
Desde el punto de vista económico, el proyecto destaca como una inversión de gran envergadura que ronda los 51.000 millones de dirhams, combinando financiación pública y privada, lo que refleja un modelo avanzado de asociación entre el Estado y los actores económicos. Las infraestructuras básicas ya han sido completadas, incluyendo diques de protección que superan los cinco kilómetros, muelles de cuatro kilómetros de longitud, así como equipamientos energéticos estructurantes, lo que confirma el paso del proyecto de la fase de construcción a la de activación.
En el plano logístico, se han firmado los contratos de explotación de las terminales de contenedores, con una entrada progresiva en servicio prevista a partir del presente año, con el objetivo de alcanzar una capacidad inicial cercana a los cinco millones de contenedores y 35 millones de toneladas de graneles, con posibilidades de ampliación futura en función de la demanda internacional. El proyecto se configura además como una plataforma industrial y logística integrada, gracias a zonas que se extienden sobre 700 hectáreas, las cuales ya han logrado atraer el interés de actores internacionales, reforzando así la atractividad de la región oriental y otorgándole un nuevo impulso económico.
No obstante, el componente más sensible de Nador West Med reside en su dimensión energética. El proyecto albergará la primera terminal de gas natural licuado de Marruecos, con una capacidad aproximada de 5.000 millones de metros cúbicos anuales, además de una terminal de productos petrolíferos, dotando al Reino de una herramienta estratégica para fortalecer su seguridad energética y diversificar sus fuentes de suministro, en un contexto internacional marcado por fuertes fluctuaciones en los mercados energéticos.
La confianza internacional en este gran proyecto estratégico se refleja igualmente en la confirmación de inversiones privadas por un valor de 20.000 millones de dirhams, consolidando la imagen de Marruecos como un destino estable y fiable para la inversión a largo plazo. En este marco, las Altas Orientaciones Reales subrayaron la necesidad de garantizar un lanzamiento ejemplar del puerto, acompañado de la cualificación del capital humano, el fomento del empleo juvenil y la vinculación del proyecto a un desarrollo territorial integral que asegure a la población local beneficiarse de sus frutos económicos y sociales.
Con esta visión global, Nador West Med no se presenta como un simple nuevo puerto, sino como una opción estratégica que encarna una concepción real de largo alcance, donde la infraestructura se convierte en palanca de soberanía y la economía marítima en un instrumento para reposicionar a Marruecos en las ecuaciones del comercio y la energía, tanto a nivel regional como internacional.




