Marruecos-RDC: Rabat y Kinshasa consolidan una alianza estratégica al servicio de una África más soberana y estable

ALDAR /
La asociación estratégica entre Marruecos y la República Democrática del Congo continúa cobrando impulso, respaldada por una sólida confianza política, principios compartidos y una creciente convergencia en torno a los principales desafíos que afrontan África y la comunidad internacional.
Las últimas conversaciones celebradas este sábado en Luanda entre la ministra de Asuntos Exteriores de la República Democrática del Congo, Thérèse Kayikwamba Wagner, y el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, volvieron a poner de manifiesto la profundidad y solidez de los vínculos entre Rabat y Kinshasa.
Celebrado al margen de la 26.ª sesión extraordinaria del Consejo Ejecutivo de la Unión Africana, el encuentro puso de relieve el compromiso compartido de ambos países con la construcción de un mundo más pacífico, inclusivo, justo y próspero, al tiempo que refuerzan la capacidad de África para hacer frente a sus propios desafíos y defender sus intereses.
Una asociación basada en principios compartidos
Tras la reunión, Thérèse Kayikwamba Wagner destacó que la RDC y Marruecos comparten un firme compromiso, tanto en el ámbito regional como internacional, con la construcción de “un mundo más pacífico, más inclusivo, más justo, pero también más próspero”.
La ministra congoleña valoró positivamente el nivel alcanzado por las relaciones bilaterales, subrayando que la amistad marroquí-congoleña se sustenta en “principios y valores comunes y compartidos”.
Asimismo, puso de relieve el apego de ambos países a la unidad y la integridad territorial, así como a los principios de independencia y soberanía nacional.
En este contexto, Wagner reafirmó la determinación de Kinshasa de continuar trabajando para consolidar aún más “las relaciones ejemplares que unen a los dos países desde hace décadas”.
La responsable congoleña también destacó “la convergencia y el carácter altamente constructivo” de sus conversaciones con Nasser Bourita, considerando esta dinámica como un importante motor para ampliar y profundizar la cooperación bilateral.
Las conversaciones permitieron revisar los distintos marcos de cooperación existentes entre Marruecos y la RDC, así como explorar nuevas vías para reforzar la asociación entre ambos países. También abordaron su compromiso común con la paz, la estabilidad, la justicia y el desarrollo, tanto a nivel regional como internacional.
Marruecos reafirma su firme apoyo a la soberanía de la RDC
Por su parte, Nasser Bourita calificó las relaciones entre Marruecos y la República Democrática del Congo de “fuertes, sólidas y profundamente arraigadas en la historia”.
El ministro marroquí recordó que el Reino ha permanecido constantemente al lado de la RDC desde su independencia, poniendo de relieve los históricos vínculos de solidaridad, apoyo mutuo y respeto a la soberanía de los Estados que sustentan la relación bilateral.
Bourita reafirmó el apoyo “constante e incondicional” de Marruecos a la soberanía y unidad nacional de la República Democrática del Congo, así como a las medidas adoptadas por Kinshasa para defender su soberanía frente a las injerencias externas.
“La soberanía, la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados constituyen los fundamentos de la paz y la estabilidad en África”, subrayó el ministro marroquí.
Esta posición refleja uno de los principios centrales de la política exterior de Marruecos, que sitúa el respeto a la soberanía nacional y a la integridad territorial en el centro de los esfuerzos destinados a construir una estabilidad duradera en el continente.
En un momento en el que África continúa enfrentándose a un complejo escenario marcado por conflictos, crisis e injerencias externas, la posición de Rabat pone de relieve su defensa del derecho de los Estados africanos a preservar su soberanía y su integridad territorial.
Rabat y Kinshasa refuerzan su coordinación multilateral
Las conversaciones de Luanda también abordaron diversos asuntos regionales y multilaterales, especialmente en el contexto de la elección de la República Democrática del Congo como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Marruecos considera a la RDC “un representante digno del continente africano, que lleva la voz de África y defiende sus intereses” en el seno de este importante órgano internacional.
La convergencia entre Rabat y Kinshasa trasciende así el marco de sus relaciones bilaterales y refleja una voluntad compartida de reforzar la coordinación en cuestiones de interés común y contribuir de manera más eficaz a los esfuerzos africanos en favor de la paz, la seguridad, la estabilidad y el desarrollo.
La asociación está adquiriendo, por tanto, una dimensión cada vez más estratégica, con ambos países decididos a reforzar sus respectivas contribuciones a la diplomacia continental y multilateral.
La Comisión Mixta marroquí-congoleña, un nuevo hito en el horizonte
Los dos países también se preparan para dar un nuevo impulso a su cooperación económica e institucional.
Nasser Bourita anunció que la Comisión Mixta marroquí-congoleña se reunirá próximamente en Kinshasa, en una cita que constituirá un importante hito en el desarrollo de las relaciones bilaterales.
La reunión está llamada a imprimir un nuevo impulso a los distintos ámbitos de cooperación y a abrir nuevas perspectivas de asociación en los ámbitos político, económico y del desarrollo.
De Luanda a Kinshasa, los últimos intercambios diplomáticos confirman que las relaciones entre Marruecos y la RDC entran en una nueva etapa, caracterizada por una mayor confianza política, una convergencia estratégica y un compromiso compartido con la estabilidad y la soberanía de África.
La creciente asociación entre Rabat y Kinshasa responde así a una ambición más amplia: contribuir a una África más estable, más soberana y mejor preparada para defender sus intereses y reforzar su voz en la escena internacional.




