Nueva York, Bolivia respalda la propuesta de autonomía y anuncia la apertura de una oficina comercial en Dajla

ALDAR / Meriem Hafiani
El Estado Plurinacional de Bolivia anunció desde Nueva York su intención de abrir una representación diplomática en Rabat, así como una oficina comercial en la ciudad de Dajla, en una iniciativa de clara dimensión política y económica.

El anuncio se produjo tras las conversaciones mantenidas entre el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, y su homólogo boliviano, Héctor Francisco Huanca Gutiérrez, al margen del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En este contexto, ambos países adoptaron un comunicado conjunto que perfila una nueva etapa en las relaciones entre Rabat y La Paz.
La apertura de una oficina comercial en Dajla reviste especial importancia, ya que ambos países le han asignado una función práctica: servir como plataforma para facilitar el acceso de los productos bolivianos a los mercados africanos. De este modo, la ciudad se sitúa en el centro de una visión económica que trasciende el marco tradicional de las relaciones bilaterales y busca establecer puentes comerciales entre América Latina y África a través de las provincias del sur del Reino.
En el plano político, Bolivia tomó nota de la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007, considerando que podría constituir una vía para impulsar las negociaciones hacia una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable. Ambos países reafirmaron asimismo su compromiso con los principios fundamentales del derecho internacional, especialmente el respeto de la soberanía y la integridad territorial de los Estados y la no injerencia en sus asuntos internos.
La formulación adoptada en el comunicado conjunto refleja una voluntad clara de ambas partes de elevar las relaciones marroquí-bolivianas a un nivel más regular e institucionalizado, mediante la intensificación del diálogo político de alto nivel y el establecimiento de un marco institucional renovado. Asimismo, los dos países acordaron reactivar el mecanismo de consultas políticas bilaterales creado en 1999, como marco permanente para el diálogo político y técnico.
Los resultados de la reunión no se limitaron al ámbito político. Los dos ministros firmaron un acuerdo que contempla la exención de visados para los titulares de pasaportes diplomáticos, oficiales, de servicio y especiales, además de un memorando de entendimiento entre las academias diplomáticas de ambos países, lo que refleja la voluntad de ampliar los canales de comunicación y cooperación entre Rabat y La Paz.
Estos acontecimientos se producen en un contexto de reajuste por parte de Bolivia de sus relaciones y de su enfoque diplomático respecto a la cuestión del Sáhara, después de que anunciara en febrero de 2026 la suspensión de sus relaciones con la denominada “República Saharaui”, según informaciones difundidas por medios de comunicación sobre la evolución diplomática entre ambos países.
Para Marruecos, la incorporación de Dajla al proceso de cooperación económica con un país latinoamericano aporta una dimensión adicional a la dinámica de desarrollo de las provincias del sur, especialmente en un contexto de creciente interés por la ciudad como polo económico y comercial orientado hacia África.
Por su parte, Bolivia parece interesada en convertir sus relaciones exteriores en oportunidades concretas de comercio, inversión y acceso a nuevos mercados. Esta orientación también fue expresada por su ministro de Asuntos Exteriores durante las reuniones de Naciones Unidas, cuando subrayó la importancia de que las relaciones internacionales generen oportunidades y resultados concretos para los ciudadanos.
De este modo, el anuncio boliviano no se limita a la apertura de una representación diplomática en Rabat, sino que incorpora también un canal económico directo a través de Dajla, en un momento en que las relaciones de Marruecos con varios países de América Latina avanzan hacia un enfoque más pragmático, basado en los intereses mutuos, la cooperación económica y la proyección africana.
Desde la perspectiva de Rabat, esta iniciativa confirma la creciente presencia de las provincias del sur en las asociaciones internacionales del Reino, no solo como una cuestión política, sino también como un espacio de desarrollo, intercambio económico y apertura hacia África.
En este contexto, la elección de Dajla como plataforma para facilitar el acceso de los productos bolivianos a los mercados africanos constituye un indicador práctico de la creciente importancia de la ciudad dentro de la visión marroquí de las redes de cooperación Sur-Sur.




