Marruecos reafirma su apoyo a la seguridad del Golfo y condena los ataques iraníes… Bourita: Lo que perjudica a los Estados del Golfo perjudica a Marruecos
Marruecos reafirma su apoyo a la seguridad del Golfo y condena los ataques iraníes… Bourita: Lo que perjudica a los Estados del Golfo perjudica a Marruecos

ALDAR/ Imane Alaoui
En un momento regional marcado por el aumento de las tensiones en Oriente Medio, el Reino de Marruecos ha reiterado su firme apoyo a la seguridad y la estabilidad de los Estados del Golfo Árabe, subrayando que la seguridad de estos países forma parte integrante de la seguridad nacional marroquí.
Esta posición fue expresada por el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, durante su participación a distancia este domingo en los trabajos de la sesión extraordinaria del Consejo de la Liga de los Estados Árabes a nivel ministerial, dedicada a examinar los ataques iraníes que han afectado la soberanía y la integridad territorial de varios países árabes.
En su intervención, Bourita subrayó que Su Majestad el Rey Mohammed VI siempre ha considerado la seguridad y la estabilidad de los Estados del Golfo Árabe como parte de la seguridad de Marruecos. Asimismo, destacó que los vínculos que unen al Reino con los países del Golfo no se limitan a relaciones diplomáticas tradicionales, sino que constituyen una asociación estratégica basada en la solidaridad política y de seguridad.
El ministro explicó que esta posición real se ha reflejado claramente en las conversaciones telefónicas mantenidas por el Rey Mohammed VI con sus hermanos, Sus Majestades y Altezas, los dirigentes de los Estados del Golfo. Estas comunicaciones, afirmó, reflejan el firme apoyo de Marruecos a la soberanía y la integridad territorial de estos países, y confirman que cualquier amenaza contra su seguridad representa una amenaza directa para la estabilidad y la seguridad de toda la región árabe.
En este contexto, Bourita recordó el discurso pronunciado por el Rey Mohammed VI durante la Cumbre Marruecos–Consejo de Cooperación del Golfo celebrada el 20 de abril de 2016, en el que el monarca subrayó que la defensa de la seguridad común entre Marruecos y los países del Golfo no es solamente un deber de solidaridad, sino un compromiso estratégico indivisible, afirmando:
“Marrocos siempre ha considerado que la seguridad y la estabilidad de los Estados del Golfo Árabe forman parte de su propia seguridad. Lo que les perjudica nos perjudica, y lo que nos afecta les afecta.”
En cuanto a los acontecimientos regionales, el jefe de la diplomacia marroquí expresó la firme condena del Reino a los ataques iraníes, que calificó de agresiones brutales contra países árabes hermanos, señalando que constituyen una flagrante violación de su soberanía y una amenaza directa para la seguridad y la estabilidad regional.
Bourita también expresó la plena solidaridad de Marruecos con los países afectados, así como su apoyo a todas las medidas legítimas que puedan adoptar para preservar su seguridad y proteger a sus ciudadanos y residentes en sus territorios.
En un análisis de la naturaleza de estas tensiones, el ministro consideró que dichos ataques no son incidentes aislados, sino que se inscriben dentro de lo que calificó como las políticas agresivas del régimen iraní en la región, a través de intentos de ampliar su influencia regional mediante el apoyo a entidades y milicias armadas que le son leales, lo que amenaza la estabilidad de los Estados vecinos y alimenta focos de tensión en Oriente Medio.
Frente a estos desafíos, Bourita subrayó que reforzar la solidaridad árabe y cerrar filas dentro del marco de la Liga de los Estados Árabes sigue siendo la opción estratégica más eficaz para hacer frente a las amenazas comunes y preservar la soberanía de los Estados árabes y los intereses de sus pueblos, lejos de la lógica de división y fragmentación que podría debilitar la posición árabe colectiva.
El ministro de Asuntos Exteriores marroquí concluyó su intervención llamando a adoptar una postura árabe unificada y firme frente a todas las prácticas que amenazan la estabilidad de la región árabe, subrayando al mismo tiempo la necesidad de poner fin de inmediato a los ataques iraníes, a fin de permitir que prevalezcan los esfuerzos diplomáticos y el diálogo, con el objetivo de reducir la escalada y evitar una ampliación de las tensiones en la región.




