Marruecos y China: diez años de asociación estratégica abren el camino hacia una “edad de oro” en la cooperación bilateral

ALDAR / Kaltouma Idboufrad
Diez años después del establecimiento de su asociación estratégica integral, Marruecos y China afrontan una nueva etapa en sus relaciones bilaterales, impulsada por grandes inversiones, la innovación tecnológica y una cooperación económica cada vez más sólida y estructurada.

Representantes del Gobierno, diplomáticos, empresarios y destacados actores de la sociedad civil se reunieron el martes por la noche en el Palacio de Congresos Abou Regreg, en Rabat, para conmemorar el décimo aniversario de una alianza que, desde su creación en 2016, se ha consolidado como uno de los pilares de las relaciones entre Pekín y el continente africano.
La ceremonia estuvo presidida por el ministro marroquí de Sanidad y Protección Social, Amine Tehraoui, y por la embajadora de la República Popular China en Marruecos, Yu Jinsong, quienes pusieron de relieve la profundidad de unos vínculos bilaterales que han trascendido el ámbito diplomático para extenderse a sectores estratégicos como la industria, las infraestructuras, las energías renovables, la sanidad, las nuevas tecnologías y los intercambios culturales.
La conmemoración coincide con el décimo aniversario de la visita oficial que Su Majestad el Rey Mohammed VI realizó a China en mayo de 2016. Aquel viaje marcó un punto de inflexión en las relaciones entre Rabat y Pekín con la firma de una asociación estratégica basada en el respeto mutuo, la confianza política, una visión compartida del desarrollo sostenible y el fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur.
Durante su intervención, la embajadora Yu Jinsong destacó que Marruecos se ha convertido en uno de los socios más importantes de China en África. Subrayó que la relación entre ambos países se sustenta en una sólida confianza política, un diálogo permanente y una creciente convergencia en numerosos asuntos regionales e internacionales, al tiempo que resaltó el enorme potencial que aún existe para ampliar la cooperación.
Según la diplomática china, la próxima década debe convertirse en la “edad de oro” de las relaciones sino-marroquíes. Pekín aspira a profundizar su cooperación con Rabat mediante el fortalecimiento de las inversiones, la ampliación de las alianzas industriales, el impulso de proyectos innovadores y el fomento de los intercambios académicos, culturales y entre ambos pueblos.
En los últimos años, Marruecos se ha consolidado progresivamente como una plataforma industrial y logística de referencia para las empresas chinas interesadas en acceder a los mercados africanos y europeos. Gracias a su estabilidad política, su amplia red de acuerdos de libre comercio, sus infraestructuras de primer nivel y su privilegiada posición geográfica entre Europa, África y el Atlántico, el Reino atrae un volumen creciente de inversiones chinas, especialmente en sectores como el automóvil eléctrico, la fabricación de baterías, las tecnologías verdes, la logística y las grandes infraestructuras.
La cooperación bilateral también se ha intensificado en el ámbito sanitario, especialmente tras la pandemia de la Covid-19, mediante proyectos relacionados con la industria farmacéutica, la transferencia de tecnología médica y la investigación científica. Paralelamente, ambos países continúan ampliando su colaboración en educación superior, formación, innovación y nuevas tecnologías.
La adhesión de Marruecos a la Iniciativa de la Franja y la Ruta en 2022 abrió una nueva etapa en esta cooperación. Rabat aspira a consolidarse como un centro regional que conecte las cadenas de valor de Europa, África y Asia, mientras que Pekín considera al Reino un socio estratégico clave para reforzar su presencia económica en el continente africano.
Para numerosos analistas, esta primera década de asociación estratégica ha permitido construir unas bases sólidas para una cooperación a largo plazo. Sin embargo, las perspectivas para los próximos años son aún más prometedoras. En un contexto marcado por la reconfiguración de las cadenas globales de suministro y la transición hacia una economía baja en carbono, Marruecos y China cuentan con fortalezas complementarias que podrían convertir su alianza en una de las más relevantes entre África y Asia.
Más que una simple efeméride diplomática, esta conmemoración simboliza el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre Marruecos y China, caracterizada por la voluntad compartida de construir una asociación sostenible, innovadora y generadora de valor, al servicio del desarrollo de ambos países y del fortalecimiento de la cooperación entre África y Asia.




